6 junio, 2019

Ilustración 10c

Compares ¡Vaya una enseñanza libre!!

V. SEM – 144 x 189 mm – Sign. DIB 18/1/4838

 

 

Los mismos protagonistas de la acuarela anterior. Desnudos, la reina y el presidente del Gobierno González Bravo aparecen enlazados por Marfori con chaqueta corta con alamares y sombrero calañés, una prenda que se reitera en el álbum y también en la prensa satírica donde, acompañada de una gran espada, hacía referencia a Narváez.

La escena se desarrolla en un supuesto Colegio de Industria de cuyas paredes penden cuadros y objetos obscenos. En una de las entregas del «Diccionario de Gil Blas», en marzo de 1868, se decía: «Calañés.– Sombrero de catite. ¡Y vaya si es chusco!». Manuel del Palacio y Luis Rivera, en sus Cabezas y calabazas, publicado en 1864, hacían este retrato del favorito: «Con sombrero calañés / le vi en Loja muy tronado, / y aquí elegante después; / siempre parece un criado / disfrazado de marqués».

En la sección «Cabos sueltos» de Gil Blas, en octubre de 1868, podía leerse: «Entre las banderas que he visto ondear por las calles llevadas por el pueblo, confieso que me llenó de jubilo una que decía: ¡Viva la enseñanza libre! ¡Muy bien! Esto demuestra que el pueblo sabe ya lo que le conviene. Libertad de enseñanza y libertad de cultos. No lo olvidemos». La escena satiriza aquella cuestión crucial mediante un obvio juego de palabras y dobles sentidos.