APUNTE BIOGRAFICO

 

 

Joaquin Vayreda Vila

 

 

 

Joaquín Vayreda Vila nació en Gerona el día 23 de mayo de 1843. Falleció en Olot el día 31 de octubre de 1894.

Fue un pintor español, uno de los más destacados paisajistas catalanes del siglo XIX. Después de sus primeros estudios en su ciudad natal, amplió su formación en Barcelona con Martí Alsina y posteriores estancias en París. Fundó el Centro Artístico de Olot, núcleo de la llamada Escuela paisajista de Olot de pintura. Su estilo y concepto estuvo influido por la escuela de Barbizon francesa, evolucionó su pintura hacia una aproximación al impresionismo.

En el año 1835 durante el conflicto civil de la Primera Guerra Carlista, al morir el rey Fernando VII, Olot sufrió un ataque de la 5ª División de Aragón procedente de Navarra a las órdenes de Juan Antonio Guergué, en el transcurso del cual la casa solariega de la familia Vayreda situada a las afueras de la ciudad fue incendiada. Los Vayreda, decidieron trasladarse a una casa de alquiler a Gerona, mientras esperaban tiempos mejores para poder repararla y volver a su ciudad. El heredero de la familia Francesc Vayreda i Busquets tenía entonces 21 años y hacia el 1838 se comprometió con Rosa Vila i Galí hija de la casa solariega de El Cavaller de Vidrà, efectuándose el matrimonio el año 1840. Tres años más tarde nació su hijo Joaquín en la casa de Gerona de la calle de la Força, hoy número 15, justo un año después, el matrimonio junto con su hijo volvieron a Olot, quedándose en Gerona el abuelo Francesc Vayreda con sus hijas.

Joaquín Vayreda tuvo dos hermanos nacidos en Olot: Estanislau (1848-1901) farmacéutico y Marià (1853-1903) pintor, literato y político. Contrajo matrimonio en 1876 con Mercè Casabò i Puig de la Bellacasa. Un hijo suyo Francesc Vayreda i Casabò (1888-1929) fue conocido como pintor de paisajes y figuras.

Comenzó su formación artística a los nueve años en la Escuela Pública de dibujo de Olot, dirigida en aquellos momentos por Narcís Pascual i Sala. Su padre, aficionado al dibujo, vio en él aptitudes de artista. Aprendió a dibujar copiando láminas y modelos grabados, según el propio Vayreda un sistema «absurdo y rutinario». El instinto pictórico del chico fue lo suficiente fuerte para salvarse de este arte resignado, apartado como estaba, de ningún centro artístico y sin la renovación que se produce con el contacto de la gran ciudad.

En 1860 se trasladó a Barcelona para completar su formación, donde realizó estudios universitarios de filosofía y aprovechó sus momentos libres para pintar. En Barcelona fue discípulo de Martí Alsina, pintor entonces revolucionario influenciado por el realismo y que introdujo el plenairismo francés en Cataluña, en cuyo taller colaboró Vayreda. Allí conoció a sus futuros grandes amigos Modest Urgell, José Luis Pellicer y Josep Armet, entre otros. Bajo su maestría, estuvo fuertemente influido por él, pero en las obras que realizó se puede observar la personalidad de Vayreda. Es durante esta época cuando comenzó sus estudios de paisaje, síntesis de lo que fue su obra posterior.

Expuso por primera vez el año 1865, en el edificio para exposiciones de arte del Paseo de Gracia de Barcelona, presentó la obra Arri Moreu. Al año siguiente expuso en la Sala Parés Los jugadores junto con unos paisajes de los alrededores de Gerona. Así dio a conocer su obra entre la burguesía catalana del momento, que la valoró y adquirió.

Entre 1871 y 1874 residió en Francia, primero por voluntad propia y más adelante se exilia con el pintor Berga i Boix a las comarcas catalanas del norte de los Pirineos por la Tercera guerra carlista. En Ceret pintó cuadros pero no debió de preocuparse por vender la obra, ya que desde Olot recibía periódicamente los recursos necesarios. Así, se pudo dedicar a hacer bocetos y estudiar el paisaje. En su estancia en Francia conoce la escuela de Barbizon y la obra de Camille Corot, Millet, Théodore Rousseau y Daubigny, que influyeron a partir de entonces en su obra pictórica.

La pujanza y la actividad de las artes en Cataluña coinciden con la prosperidad económica de la época histórica de la Restauración. La burguesía se inclinaba hacia un arte que enseñara escenas en un estilo reconocible (realismo) y con representaciones suaves y elegantes, pero siempre con claridad y con los detalles extremados. Poco a poco se abandona la pintura religiosa y triunfa el paisajismo, al principio sin grandes técnicas innovadoras, hasta la llegada del grupo pintores de la Escuela de Barbizon. Especialmente dedicados al paisaje, que desarrollaron cambios atmosféricos y de la luz. De entre los primeros que destacaron se encuentra Camille Corot, que en la década de los cuarenta del siglo XIX entró en contacto con la mencionada escuela y comenzó a trabajar en «plein air» para realizar los cuadros en la misma naturaleza que querían representar, muchos de sus miembros aún muestran trazos del romanticismo.

En 1868, Vayreda de nuevo en su ciudad natal fundó, con Josep Berga i Boix (1837 hasta 1914), el Centro Artístico. La entidad no se limitó a actuar como dinamizadora artística local sino que fue un referente de primer nivel del arte catalán, al margen del núcleo barcelonés, donde se concentraba la mayor parte de la actividad artística del momento. Al Centro Artístico, posteriormente, se le conocería como Escuela de Olot.

Su hermano, Marià Vayreda (1853-1903), conocido sobre todo por las facetas literaria y política, o como promotor cultural, también fue un pintor notable de figuras y algunos temas costumbristas olotenses. En 1878 después de una estancia en París vuelve a Olot, donde trabajará con su hermano Joaquín y donde también fundó el taller de imaginería religiosa «El Arte Cristiano».

En febrero de 1872 fue nombrado teniente de alcalde de Olot y por indicaciones gubernamentales renunció al cargo tres meses más tarde. Junto con su amigo Josep Berga i Boix, se exilió a Francia con motivo de la guerra carlista hasta el 1875. Volvió a su cargo político en el ayuntamiento de su ciudad de julio de 1881 a mediados 1883. Ocupó el cargo de diputado provincial de Gerona desde el 3 de enero de 1891 hasta su muerte en 1894.

El Centro Catalanista de Olot fue fundado por Vayreda el año 1887, asumiendo la presidencia de una sesión y una ponencia de la Primera Asamblea Catalanista de Manresa en marzo de 1892, en la que se aprobaron las Bases de Manresa para la Constitución Regional Catalana.

Vayreda publicó artículos políticos en los semanarios El Olotonense y l’Olotí, órganos del Centro Catalanista. Así como una leyenda popular llamada L’Amor de les tres taronges (El Amor de las tres naranjas) L’Olotí, núms. 108-109 y 110 de los días 12, 19 y 16 de enero de 1890, que según explica se inspiró en lo que contaba una criada de su familia en las veladas de invierno. Aquí, ya se puede observar las ideas políticas que Vayreda tenía de catalanismo conservador que también se ponen en manifiesto en su último manuscrito inédito de Les Tres Generacions (Las Tres Generaciones), en el que escribe:

…cuando un personaje se lanza por caminos desconocidos sin tener en cuenta los consejos de los antepasados casi seguro que fracasará… aquellos que trabajan con santa fe por nuestra verdadera reconstitución, lograran su fin si no se separan del buen camino emprendido.

En sus inicios se dedicó a temática religiosa y costumbrista, siguiendo el camino marcado por Josep Berga. Es posteriormente cuando se dedica al paisaje. Vayreda es el autor de espléndidos paisajes de hayedos o humedales de los alrededores de Olot, de escenas rurales interpretadas con un estilo muy ágil, semi impresionista, teñidas siempre de un gran lirismo. Presentan un tono ambiental donde se refleja el contraluz gracias a las pinceladas transparentes que era capaz de imprimir con verdadero realismo. El pintor utilizó tres tipos de formatos en sus paisajes, desde las grandes telas hasta pequeñas notas, aunque el tamaño medio fue la que más elaboró.

En sus «paisajes de Olot» se muestra como una especie de Camille Corot catalán, especialmente en la serenidad que muestran sus paisajes especialmente después de haber conocido la Escuela de Barbizón. Predominan los marrones, ocres, verdes y tonos tierra y la técnica de pinceladas rápidas y esbozadas donde la naturaleza es la protagonista principal, hacia el final de su etapa como pintor, cada vez las figuras humanas se alejan más del primer plano de la pintura. Su obra influenció la siguiente generación de pintores catalanes como Santiago Rusiñol, Eliseo Meifrén o Joaquín Mir.

Con fecha del 11 de octubre de 1921 la familia del pintor hizo una donación al Museo de Barcelona de 21 pinturas al óleo y una acuarela.

Joaquín Vayreda Vila

PINTOR

ESPAÑA (1843 – 1894)

OBRAS EN ESTA GALERIA: 30

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